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Cumplimos 59 años

Publicado el 08/06/2015 en Institucional

Ante un nuevo aniversario

Hoy 8 de junio de 2015, la UCC cumple 59 años de historia, buscando e intentado formar hombres y mujeres de ciencia, conciencia y compromiso. Al ser ella la única Universidad que los jesuitas tienen hoy en la Argentina, este aniversario es una buena oportunidad para preguntarnos qué tan fieles somos a nuestra misión y visión.

El P. Adolfo Nicolás sj, actual superior general de los jesuitas, recordando la Congregación General 35 en la que fue elegido para ejercer este servicio en la Compañía de Jesús decía que «nuestra misión es ir a las fronteras. Los jesuitas, y los que trabajan con ellos, deben estar preparados para ir a las fronteras, geográficamente y a las que no son tan manifiestas. Esto da lugar al discernimiento. En primer lugar: ¿a qué fronteras?, ¿dónde están esas fronteras a las que somos llamados?, ¿cuál es nuestro trabajo allí?» [1].

Más concretamente éste fue el pedido del Papa Benedicto XVI durante esa Congregación General. Allí el Papa afirmó que «la misión especial de la Compañía de Jesús en la Iglesia es “en las fronteras”, (…) e identifica particularmente como fronteras lugares donde “la fe y el conocimiento humano, la fe y la ciencia moderna, la fe y la lucha por la justicia”, se encuentran. Como observó el Papa Benedicto, esta no es “una tarea fácil” sino que exige “valor e inteligencia”, y un profundo sentido de estar “enraizados en el mismo corazón de la Iglesia”» [2].

Hay toda suerte de fronteras con las que el mundo se divide hoy: fronteras de la injusticia, de la incultura, de las ignorancias de Dios, de la violencia. El mundo se multiplica por nuevas fronteras: de los encuentros, de la diversidad, de las religiones que buscan a Dios, de la justicia.

En las fronteras está nuestra misión y por ello es que estamos llamados a preguntarnos cómo debemos ejercer nuestro deseo de dar una educación de calidad y compromiso social con la mayor creatividad posible que nos permita responder al “siempre más” que Ignacio de Loyola invita a tener como objetivo de vida, un “magis” que debe ser puesto en relación con la mayor gloria de Dios, no con el éxito personal, ni con el de una ideología.

De aquí el desafío de la “fidelidad creativa”, y retomando al P. Nicolás, «cuando estás en la frontera, tienes que ser creativo para tratar con lo inesperado. No puedes usar las soluciones que eran válidas hace dos años, o hace veinte años, porque la situación ha cambiado. La creatividad exige libertad y no puedes ser libre a menos que estés radicalmente seguro. Como cristianos creemos que esta seguridad procede de Cristo y de saber que estamos enraizados en Dios. Su amor nos empuja, su amor nos capacita, su amor nos impulsa hacia delante» [3].

Somos una Universidad Jesuita, por lo que discernir debería ser nuestro modo de estar en un mundo que no cesa de cambiar. No debemos huir ni rechazar el mundo, antes bien debemos abrazarlo con compasión, con un compromiso profundo con lo real. Sabiendo que, siguiendo la espiritualidad ignaciana, debemos “buscar y hallar a Dios en todas las cosas” y sólo en la realidad que nos rodea podemos hallarnos ante la oculta presencia y acción de Dios en lo que vemos, tocamos, olemos y sentimos. Ese encuentro profundo cambia el corazón.

Urge la creatividad en nuestras respuestas educativas y también en las personales. Respuestas reales a preguntas reales, alternativas a un mundo, muchas veces, oscurecido y violento, egoísta, indiferente y cruel que va por caminos que no son de nadie ni para nadie.

Siendo repetitivo, debemos ubicarnos en las fronteras, con las personas, en sus encrucijadas, cruzar junto a ellos los puentes que pueden superar esas fronteras, debemos conocer a quienes debemos servir educando, hablar con ellos, especialmente los que sufren, los que quedan atrás, los que parecen que menos valen, y entonces, en ese contacto ordinario y regular, comprenderemos que Dios está presente en todos.

Si nos encerramos en nuestras estructuras, si nos separamos levantando los muros del “siempre se hizo así”, si no aprendemos los nuevos lenguajes con que se expresan aquellos a quienes educamos, si no nos acercamos a ellos, no hay educación verdaderamente jesuita. 

Que el 2016 en el que la Universidad de los Jesuitas en Córdoba cumplirá sus primeros 60 años nos encuentre buscando una educación que tenga como horizonte lograr hombres y mujeres con calidad humana y profesional, comprometidos con la familia humana, no los mejores del mundo, sino los mejores para el mundo.

 

Claudio Gelmi sj
Vicerrector de Medio Universitario de la UCC

 

[1] Adolfo Nicolás, 12 de septiembre de 2009: La Misión de la Compañía hoy. Enviados a las fronteras. Alocución en el Colegio Gonzaga a los jesuitas y colaboradores laicos.

[2] Adolfo Nicolás, 23 de abril de 2010: Profundidad, universalidad y ministerio intelectual. Retos para la educación superior jesuita hoy. Encuentro Mundial de Rectores de Universidades Jesuitas con el Padre General (México, DF).

[3] Adolfo Nicolás, 12 de septiembre de 2009, op.cit.

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