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Ortorexia

Publicado el 13/09/2016 en Noticias UCC

La palabra ortorexia deriva del griego ortos, lo correcto, y orexi, apetito, por lo que quiere decir literalmente apetito por la comida correcta. La persona que lo sufre desarrolla un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes alimentarios, excluyendo muchas veces alimentos que aportan nutrientes esenciales para nuestro organismo como carnes, leches, yogur, cereales, etc. Muchas veces, lo que comienza como un hábito alimentario, deriva casi en una religión donde la mínima trasgresión se asocia al pecado.

Para Natalia Bertorello, docente de nuestra carrera de Nutrición "Es importante tener muy claro que no hay alimentos buenos ni malos y como siempre la palabra clave es la moderación. Una buena herramienta para valorar su contenido es leer la información nutricional de los alimentos. Se debe prestar especial atención al aporte de las grasas saturadas y del contenido de sodio y azúcares, componentes desaconsejables si queremos cuidar la salud y el colesterol en sangre".

Para Romina Milanesio  docente  de Tecnología de los Alimentos, los consumidores demandan cada vez más conocer la composición de los alimentos a fin de tomar decisiones respecto a su ingesta, poder realizar comparaciones o bien por simple curiosidad.

La información suministrada tanto en rótulos, tablas nutricionales, etiquetas y hasta en la publicidad debe ser simple y de fácil comprensión, a fin de que los consumidores conozcan sus características y propiedades y a partir de ello tomen decisiones acerca de la adquisición de los alimentos, forma de preparación, manipulación y consumo de los mismos. Al contrario, muchas veces sucede que la información es engañosa o presta a confusión.

¿Es claro el límite entre comer sano y vivir preocupado por esto?

Marcela Artstein, psicoterapeuta cognitiva y docente de Psicología aporta que nuevas alteraciones como la ortorexia encuentran un campo fértil en una sociedad donde los valores predominantes son el culto al cuerpo y la salud. "Se trata de un nuevo trastorno alimentario donde el foco en vez de ubicarse en la búsqueda de la delgadez o en las maniobras para no comer, se traslada a la búsqueda de una alimentación saludable, limpia, natural, pura y perfecta – aclara."

La cuestión es, ¿por qué si hablamos de comer sano nos referimos a algo patológico?

La ortorexia fue definida por primera vez por el médico norteamericano Steven Bratman en un libro publicado en el año 2.000 en EEUU, que lleva por título Health Food Junkies. Para Artstein, "se puede explicar como una fijación u obsesión por comer sano que lleva a la persona a, por ejemplo, llevar su propia vianda a reuniones sociales, leer todas las etiquetas de los productos que compra en el súper o bien,ni siquiera asistir a eventos en los cuales supone no habrá comida sana. Es decir, que es muy probable que la persona comience a aislarse."

Según la psicoterapeuta, los escasos estudios en torno a esto, parecen confirmar que detrás de la obsesión por un menú escrupulosamente limpio subyace con frecuencia un trastorno psíquico de tipo ansioso – obsesivo. "La preocupación patológica por la comida sana lleva a consumir exclusivamente alimentos procedentes de la agricultura ecológica, es decir, que estén libres de componentes transgénicos, sustancias artificiales, pesticidas o herbicidas, además de aquellas sustancias que hayan sufrido alguna clase de condena o superstición".

"Lo complejo es que las personas con este trastorno alimentario eliminan grupos completos de alimentos (carnes, lácteos, cereales, lo que no es casero, etc.), sucesivamente o todos  juntos – aporta Artstein. Por este motivo, la ortorexia puede llegar a ser una especie de adicción a la comida saludable y en un mediano plazo puede coexistir con anorexia nerviosa con todas las conecuencias psico-físicas que tal trastorno implica. En definitiva, la vida cotidiana de la persona que lo padece se ve fuertemente  afectada."

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