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Lenguajes arquitectónicos de Córdoba

Publicado el 10/09/2018 en Arquitectura y Diseño

Las ciudades son lugares que, a  través de sus trazados y de su arquitectura, puede leerse parte de su historia y de la historia de esa arquitectura. Y nuestra ciudad no es la excepción. En Córdoba convive arquitectura de distintas épocas, que representan los ideales y el espíritu del momento en que se materializó. Podemos encontrar arquitectura ligada a la tradición clásica del Renacimiento, el Manierismo y el Barroco con una fuerte impronta mestiza, donde se fusionan formas de hacer europeas con saberes, materiales y mano de obra local.

También encontramos arquitectura representativa de la corriente academicista romanticista, que se extendió desde finales del siglo XVIII hasta las primeras décadas del siglo XX, y su mezcla con los nuevos materiales surgidos en el siglo XIX, el hierro y el vidrio, complementados con estilos como el Neoclásico y el Neogótico, solo por nombrar dos de los más representativos. Las formas naturales del Art Nouveau mixturado en todas sus vertientes; el geométrico Art Déco, y ya entrado el siglo XX excelentes ejemplos de arquitectura moderna en todas sus variables y posibilidades, desde lo más racionalista de influencia corburierana a lo más orgánico de influencia wrightiana, términos que explicaremos líneas más abajo.

Un recorrido por la ciudad

Todos estos estilos podemos encontrar diseminados en Córdoba, pero principalmente concentrados en las zonas que denominamos área central y los conocidos como barrios pueblos -General Paz, San Vicente, Nueva Córdoba, Alberdi y Alta Córdoba-, ensanches y adiciones que sufrió el sector fundacional de la ciudad durante el siglo XIX. El punto de partida de nuestro recorrido es la Plaza San Martín. La plaza originalmente nombrada Plaza Mayor fue un espacio vacío en torno al cual se encontraba la Catedral, el Cabildo, y algunas de las residencia más importantes de la ciudad.

Catedral

La Catedral es un edificio que se extendió en el tiempo en su construcción, y en ella se puede leer una yuxtaposición de estilos en su lenguaje conformando un todo armónico en su arquitectura. Sin lugar a dudas, es una de las grandes catedrales americanas del período de dominación española y su composición volumétrica recuerda las contemporáneas catedrales de Sevilla, Salamanca o Jaén en España. Su fachada se organiza a través de dos torres con una terminación barroca en sus cupulines, con decoraciones de nativos con instrumentos, faldas y tocados de plumas que le dan el toque mestizo, y que enmarcan un pórtico manierista de líneas clásicas, proyecto del arquitecto y hermano jesuita Andrea Bianchi. La solución del ingreso de luz a la nave central con una ventana sobre su fachada recuerda la implementada por el célebre arquitecto italiano León Batista Alberti en la Iglesia de San Andrés en la ciudad de Mantua. Pero el gran cierre lo da, a manera de escultura, la gran cúpula que corona el conjunto y que apela a características de diversos estilos como la severidad del Románico y el dinamismo del Barroco creando una obra única en su género.

Cabildo

Callejuela de por medio se encuentra el Cabildo, sede del poder civil durante el período hispánico. Su aspecto actual se lo debemos a las modernizaciones realizadas por el por entonces gobernador intendente, el Marques Rafael de Sobremontes y Núñez quien le imprimió la imagen del riguroso neoclasicismo que ostenta con sus pilastras adosa y a pares y su basamento en mármol blanco. Pero si el Cabildo es el inicio temprano de la corriente historicista de la arquitectura que comienza a utilizar como inspiración directa estilos del pasado, uno de los mejores ejemplos de esta corriente que se encuentra a pocos metros de la plaza es la sede del Banco de la Provincia de Córdoba. Éste edificio de finales del siglo XIX es obra del arquitecto italiano Francesco Tamburini, que luego proyectó y concretó varias obras más en nuestra ciudad con la misma calidad, y a quien le debemos proyectos como el Teatro Colón y la Casa Rosada en Buenos Aires.

Banco de Córdoba

El edificio del Banco de Córdoba es, sin duda, ecléctico en su composición y apela a estilos como el neobarroco y el neomanierismo -de connotaciones italianas- con un coronamiento de mansarda curva con pizarras negras -de influencia francesa- y decoraciones interiores que son imperdibles para cualquier interesado en la arquitectura y el arte.

Modernismo

Sobre la misma manzana pero sobre la calle Entre Ríos, en la antigua casa de Lucas de Olmos, podemos ver lo más acabado del estilo que romperá la tradición académica del siglo XIX, el Art Nouveau o Modernismo, que en Europa adquirirá características particulares de acuerdo a la región donde se desarrollara, pero en Córdoba se mixturarán todas sus vertientes. Una de las características de este estilo es la referencia a elementos de la naturaleza -flores, plantas, animales- y a elementos propios de la maquinización -bulones, piezas metálicas o geometrías puras- y que en la casa, hoy sede de la Unión Industrial de Córdoba, se resumen armónicamente.

Ya finalizando este corto recorrido por los estilos que conviven en nuestra ciudad, no podemos dejar de mencionar la arquitectura moderna. Como dijimos anteriormente, el Modernismo fue la primera reacción anticlásica contra el academicismo, pero los ideales modernos se condensaron en lo que se llamó el Movimiento Moderno. El Movimiento Moderno agrupó las ideas radicales de simpleza formal, funcionalidad y racionalismo técnico y se canalizaron a través de las ideas de dos de los arquitectos más influyentes del siglo XX, el arquitecto franco suizo Le Corbusier -de ahí el termino corbusierano- y el norteamericano Frank Lloyd Wright -de ahí el termino wrightiano-.

En la esquina de las calles Entre Ríos y Buenos Aires se alza uno de los edificios de arquitectura moderna más representativos de la ciudad, y que resume muchas de las ideas de Le Corbusier, la Galería Ames, obra de los arquitectos Aguila Guevara, Moyano y Zarazaga. En este edificio de líneas simples sin ningún tipo de decoración pueden leerse los elementos proyectuales aportados por el franco suizo, un edificio elevado sobre pilotis o columnas que libera la planta baja, plantas libres, fachada libre, ventanas horizontales y terrazas jardín que devuelven el espacio ocupado cuando el edificio se apoya en el suelo. Muchos de estos principios que para nosotros hoy son naturales, en su momento fueron revolucionarios porque no solo cambiaron la imagen de la arquitectura, sino también el modo de habitar de sus usuarios

Aunque corto y escueto, este recorrido sirve para conocer y profundizar en los estilos que conviven en nuestra ciudad, pero sobre todo para mantener y difundir una memoria que merece ser compartida y preservada.


Por Pedro David Cufré. Arquitecto (UCC), Magister en Diseño de Procesos Innovativos (UCC) y Doctor en Ciencia y Tecnología para la Arqueología y los Bienes Culturales (Università di Ferrara, Italia). Docente e investigador en las cátedras de Análisis Crítico de la Arquitectura (Facultad de Arquitectura UCC). Director del Instituto de Patrimonio "Marina Waisman".

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